
UN VASO DE AGUA FRÍA PREFERIBLEMENTE TIBIA
Collage y Bordado sobre papel italiano
111 x 65 cm
2020
¿Se puede cuantificar el amor?... Y de ser así, ¿cuáles serían los valores para hacerlo?
«Un vaso de agua fría preferiblemente tibia» es una obra en la que busqué cuantificar el amor a través de la temperatura. Me puse en la tarea de deconstruir este concepto (tan recurrente en mi obra) con el fin de reflexionar sobre su valor cualitativo y social.
Se siente crudo y metódico al pensarlo en estos términos pero el amor es un concepto subjetivo y al traducirlo a grados térmicos se vuelve tangible y en esa medida cuantificable. El frío y el calor son grados de energía que todos hemos experimentado en sensaciones físicas y por eso me apoyé en estos para desarrollar esta idea.
Cantidad no es lo mismo que calidad, así como cálido no es lo mismo que caliente. Esta obra reflexiona sobre los estados intermedios de nuestras emociones asociándolos a algo que nos es tan familiar como la temperatura.
Esta pieza es una oda al amor, un concepto complejo que experimentamos día a día desde distintas perspectivas, al igual que la capacidad que tenemos de sentir la diferencia entre dos temperaturas.





